miércoles, 9 de marzo de 2011

Noche


Débil yace la aguja,
débil sobre el nueve.
Lejos camina la tortura,
la vida con grilletes.

Soberbio soy a la captura
del áureo barrilete,
y a mis cabellos cortos que anhelan el ello.

Siempre te espero,
Tierna deidad lúgubre,
déjame entrar en tu portal,

Lejos de antropófagas paredes,
las mismas que succionan placeres y ficciones
cuando mi centro famélico enloquece...
Bermejo fruto, noche, eso eres.

Tierna deidad lúgubre,
déjame entrar en tu portal

Para devorar lo vano,
para jugar con las vinchucas de lo etéreo,
para aplastar a las vinchucas de lo casto
para flotar con los fantasmas de lo bello.

Tierna deidad lúgubre,
muéstrame quién soy en realidad.

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